Segunda marca hombre@hombre: Robyn Hitchock, I often dream of trains


En la época en que no se bajaban discos todavía (sepan la suerte que tienen hoy ustedes, pibes), yo buscaba guitarrista, conocí a un estudiante del liceo francés que buscaba grupo, gustaba de Syd Barret, los novatos Coldplay y... Robyn Hitchcock!! Yo buscaba muchísimo este disco, pero nuestro dueto musical no iba hacia ningún lado, por lo que, después de grabarme su I often dream of trains, no lo ví nunca más. eso generó que mi hermano me acuse de usar a la gente para obtener su merca musical.

He tomado ese gran disco de Robyn Hitchcock para ir comentando canción por canción, para luego llegar a una conclusión. Así como pasó con el de XTC, es una buena manera de ver si el disco que pensaba que era genial, analizado canción x canción, es tan así. El primer balance fue plenamente favorable, veamos éste.

(los comentarios son de los temas de la edición original. En el Reissue que les regalo para bajar hay otro orden y muchos bonus)

Nocturne (Prelude): (7) El nocturno es una forma a la que se le dió este nombre en el siglo XVIII, y que debe oírse con luces bajas. Si evoca o no a la noche, es subjetivo. It's raining men puede evocar a la noche también. Buena introducción, funciona como declaración de principios de la obra, un disco en el que la estridencia o superproducción no es algo necesario para destacar canciones mediocres.
Sometimes I Wish I Was a Pretty Girl: (9) primera clase de humor irónico inglés. El piano que desafina en el estribillo, el grito histérico y la letra que en su momento debió incomodar muestran un Hitchcock auténtico, aquel de Soft Voices, que en este momento venía de un experimental álbum fallido (Groovy Decay) y buscaba resarcirse con la menor cantidad de elementos posibles.
Cathedral: (5) Pinta bien, pero falla en el principal arma que tiene este disco para luchar entre los grandes: la lírica. Me gusta mucho más Robyn cuando reelabora a Dylan, porque lo hace desde la irrespetuosidad que el viejo se merece, y no cuando emula a Barret, ya que lo hace desde el respeto que, para mi gusto, tampoco merece el finado anacoreta.
Uncorrected Personality Traits: (7) Generalmente, la música mezclada con la comedia no es algo que me atraiga demasiado. Pero al igual que Robert Wyatt, Hitchcock zafa bastante bien por su manejo de la ironía, y este tema a capella (todas son su voz) aún sigue dejándose escuchar sin caer en la monotonía.
Sounds Great When You're Dead: (8) Gran recuerdo de quien me grabó este CD presentándose para tocar en mi grupo con este tema. Muy buena elección: letra bien British, voz que ridiculiza todo posible patetismo retratado, y una fuerza que ni 3 baterías o bajistas podrían lograr.
Flavour of Night: (8) Sigue el concepto del nocturno que abre el disco. Ambiente oscuro, letra intrigante, logra acrecentar el intimismo que Hitchock busca. Che, ya parece una reseña estandarizada de RS o Inrocks esto... ¡me faltan decir las 10 razones para ir a ver a Brian Adams y ya puedo ser periodosta en serio!
Ye Sleeping Knights of Jesus: (9) Si Robyn tiene una fijación con joder a la música country, acá lo logra como nunca. No hay tema sobre el cual él no pueda hacer bromas, obviamente, bien británico, con altura e ironía, no hay eructos ni pedos acá.
Mellow Together: (5) Bue, ya me está cansando un poco la pavada, me voy poniendo más exigente y serio.
Winter Love: (8) Bien, mejoró. El payaso comienza a emborracharse, y logra un arpeggio adictivo, agravando la voz para que lo tomemos en serio. Si hay algo que define a este disco es la bipolaridad. Ciclotímico el Robyn.
The Bones in the Ground: (6) ¡Wow, murder ballads! No, no es Cave, pero suena como canción compuesta desde la cueva de la familia de Sawney Beane
My Favorite Buildings: (10) G E N I A L. Una de mis canciones favoritas de los '80. Escuchen esa letra, el contrabajo, el swing de Robyn en esta canción. Como una especie de Beatles que tomaron de la mala en sus primeros discos, hablando del fetiche por la arquitectura urbana, gran metáfora de la melancolía, sin tono llorón ni nada de eso. Hay otra versión en 'Invisible Hitchcock' (1986), con armónica, acústica y voz, no está tan buena, pero sigue la línea.
I Used to Say I Love You: (8) ¡Estos ingleses son unos! ¡Si quieren venir que vengan! Lo peor es que no vienen, y a cambio tenemos a Ozzy, Korn, Rod Stewart (les cuento un chisme histórico: El tema do ya think i'm sexy de el ladri Rod tuvo juicio por estar plagiado del pepepepepepe Taj Mahal de Jorge Ben, y el escocés antes de perder millones decidió donar las regalías a UNICEF para que, obvio, nuestro amigo Jorge no le haga juicio a la humanidad.)
This Could Be the Day: (10) no se necesitan bateristas ni monos alados para hacer una canción con fuerza, y éste es el mejor ejemplo. Si la descubriera Cat Power haría un cover horrible. Bueno, sería mejor que si la escucha Barilari y decide hacerla en castellano y con Mizrahi de guitarrista.
Trams of Old London: (6) A esta altura, más de lo mismo, lo que no deja de ser bueno pero aburre un poquito.
Furry Green Atom Bowl: (7) Más arriba, y no después de tantos a capella, lo hubiera apreciado más. Pero pensando que en esta epoca había engendros como Stray Cats, admiro este intento vintage.
Heart Full of Leaves: (8) Esto le faltaba, un instrumental de guitarras. Me animo a decir que, de los pocos artistas vivos que la usaron en los '80, Robyn Hitchock es uno de los que mejores aprovechó la guitarra acústica. Y no hablo de virtuosismo sino de ambientes.
Autumn Is Your Last Chance: (6) El bufón de la primera parte está por cortarse la... las venas. Aceptable para lo que quiero escuchar en el final del disco.
I Often Dream of Trains: (8) De la canción que da título al disco uno espera que sea la que más identifica al conjunto, en especial en estas obras donde el título no lo dan las ventas ni el gancho comercial, sino la calidad. Y bueno, la canción da una idea general del disco, pero tampoco es la definitiva. De haberse llamado This could be the day o my favourite buidings hubiera sido otra cosa.
Nocturne (Demise): (9) Cierre, no para escuchar bajo las estrellas, sino en el rosado tinte del amanecer. Más rítmico, luego de una tormenta de ironías de payaso con lágrima pintada sobre el pómulo.



baja!

1 pálidas ideas:

bonito lunch dijo...

la verdad que no escuché nada.
lo bajo y despues le digo.