El anticanon


No está en mi ánimo hacer una lista más y subirla a la net, se me figura un trabajo interminable, pero luego del post anterior mr. lunch aconsejo un contra-canon, así que vamos a enfrentar a Davides & Goliats. Obviamente, saben quien merece mi simpatía: ¿que sería del mundo sin todos escucharan los discos que se me ocurren alternativos a los "grandes" nombrados anteriormente? Algo así como si John Lennon hubiera matado a Mark Chapman (ah, si digo Yoko Ono nadie se ofendería)

Black Woman, Sonny Sharrock (x What's goin' on, Marvin Gaye): Diganme, ¿prefieren escuchar a Marvin repasando los diarios de la época y puteando a su papi, o a un gran músico arrancándole orgasmos a su esposa? Ya ven cual es mi elección. Atención: Escuchen bien y verán un principio de plagio por parte de Pink Floyd en la cosa esa 'Great gig in the sky'.

A Rainbow in Curved Air, Terry Riley (x Dark side of the moon, Pink Floyd): Si queres hacer dedo hacia la luna reemplazá éste por I hear a new world de Joe Meek, pero si queres disfrutar y babear como tonto hipnotizado en el camino, Terry Riley es lo mejor. Nada de negras gritando para calentar un poco el ambiente gélido, ninguna caja registradora sonando bajo una guitarra de Pappo. Lo único malo es el pedófilo de Towsend o como se escriba robándo de acá para sus intros.

DI go Pop, Disco Inferno (x London Calling, The Clash): Según lo que aprendí en la escuelita de rock, el punk debía ser un género annoying. A mí, The Clash no me provoca nada de eso. Y Disco Inferno tiene esos momentos de sacarse los auriculares, de dudar si estamos en presencia de una obra maestra o un pedazo de basura, aguijones que a un oyente atento lo hacen crecer y plantearse nuevos rumbos.

Third Reich & Roll, The Residents (x Velvet Underground & Nico): En Eskimo o meet The Residents el concepto se comía al disco, en Commercial Album la canción se come al concepto. Comparar al rock con el régimen nazi, en su adiestramiento de una juventud y encasillamiento en lo que varias décadas después daría las tribus es una idea revulsiva. Y no se agota en la gran idea. Nada de rocanrroles, anti-rock, y la mejor tapa de la década (Dick Clarke vestido de Hitler)

Up in Flames, Manitoba (x Ok Computer, Radiohead): Por fin no tengo que escuchar a ese llorón que ve con su ojo caído el medio vaso vacío (chiste de Charly Berugo) y mi oído se deleita con psicodelia siglo XXI. Mrlodías épicas, gigantes, en un disco poco pretencioso y no tan auspiciado por los snobs del momento. Otra gran opción es el disco que está para bajar en este blog, In the aeroplane over the sea, de Neutral Milk Hotel, misma época y todo al revés de Radiohead: melodías simples, letras verdaderamente complejas, guitarras acústicas y no mucho más. La belleza de lo simple me llena más en ocasiones.

Secrets of the Beehive, David Sylvian (x Stone Roses): David Sylvian es fino, tan fino que roza lo snob. Stone Roses es grasa, tan grasa que rozaron lo cool. Porque no influenció a nadie, sino que fue sólo un gran disco, porque no lo rodea ninguna historia peculiar, porque supo hacer de instrumentos acústicos y de la influencia jazzy algo digno, este disco merece este lugar.

Suicide, Suicide (x Revolver, The Beatles): Ya van a decir que comparo cosas que no tienen nada que ver. Sólo reemplazo. Orquestas aburridas y monótonas, voces azucaradas y rock disfrazado, eso es lo que no es Suicide. Con un synth, una guitarra saturada y un cantante parodiando se armó uno de los discos con más fuerza de la historia. Y la mejor portada de álbum, enfrentada a la más aburrida.

Hawaii, High Llamas (x Nevermind, Nirvana): Imaginen unos '90 de colchones melódicos, voces relajadas y letras melancólicas sobre el Wild West. Existieron, sólo que la mayoría se los perdió por darle bola a nenes caprichosos gritándole al olor a puber.

Song Cycle, Van Dyke Parks (x Pet Sounds, The Beach Boys): Mientras Brian me aulla al oído como un nene en celo naïf, su amigo Parks me grazna historias acerca de la guerra civil. Wall of sound o barroco (norte)americano, flautita o balalaikas, esa es la cuestión.
Otras opciones: Kites are Fun (The Free Design), The Turtles present the battle of the bands (The Turtles), Begin (The Millenium)

Another Green Day, Vashti Bunyan (x Blonde on Blonde, Bob Dylan): No me gustan los palurdos ni los pseudointelectuales, me caen muy bien las buenas señoras que en un disco pueden decir lo que otro no dice en una carrera.



Obviamente, esta no es mi lista de discos favoritos de la historia, sino aquella que podrían probar si todavía tienen ese sentimiento idiota de que el equipo de Lennon, Dylan y otros podrían haber cambiado al mundo.

He dicho.

Melómano, quiero tu cerebroo


Si bien es verdad que sin una decena de álbumes canónicos no habría estúpidos como yo que pierden su tiempo buscando gemas ocultas, en ocasiones llega a producirme hartazgo encontrar cada año listas confeccionadas por periodistas, músicos y oyentes acerca de los mejores discos de la historia. Es siempre lo mismo, y cada década van reemplazándose (p. ej. 'Revolver' x 'Sgt. Pepper') en un intento de volverse original. Haciendo un relevamiento, éstos son los inflatables para la discografía de cualquier plomo:

Revolver, The Beatles: el cover art parece de un grupo primerizo que intenta poner todos sus gustos atrofiados para que la gente vea lo inteligentes que son. Las canciones, ni un poco de conexión entre ellas, desde aberraciones como tax-man hasta instrumentaciones pomposas y grandilocuentes, y en medio George Harrison tratando de salvarse de esos dos pelotudos cósmicos. Ringo, a un costado aprendiendo a tocar y con su risa nasal y boba.

Dark side of the moon
, Pink Floyd: Óiganme, si esto es arte Dante Spinetta es NAS! Roger Waters pensando que por ósmosis se le contagió la locura de Barret, Mason recordando lo bueno que fue trabajar con un genio de verdad como Robert Wyatt, Gilmour insistiendo en poner Money, que no tiene un carajo que ver con nada, y una tapa de manual de colegio. Uno de los discos más exhasperantes de la historia, encima, con el productor más grasa de los '70.

Nevermind, Nirvana: Confieso, nunca pude con éste entero. Kurt Cobain fue como Luca Prodan: muy buen gusto musical, pero pésimo para rodearse. Su único mérito fue haber estado en el lugar y momento indicado (lo digo por 1991, no por el vivero donde Love lo mandó a matar)

Velvet Underground & Nico: cuatro rocanrroles berretas rodeados por el aura del aprovechador de Warhol, la bombacha veloz de Nico y tooodo el background de The Factory. ¿Música? poco y nada, un par de canciones de cuna con letras de que-outsider-que-soy Reed, el violín/viola de Cale que va para cualquier lado, y el resto gracias. Sus integrantes cambiarían el rumbo con otras obras de arte que sí merecen ser clásicas y carreras solistas miserables. Los Redondos yanquis.

Pet Sounds, Beach Boys: Acá se pone más difícil, ya que fue el disco que cambió mi perspectiva de la música, pero a los 16 años. Ver hoy a Fito Paez con la remera me hizo volver a escucharlo con un poquito de asco, pero sigo encontrando un buen disco de Bacharach y Phil Spector, y una obra menor de los '60. Comparado con discos posteriores (oh casualidad, bajo la batuta de Carl, Dennis o Johnson), sólo hay un par de canciones que, sin la parafernalia, zafan. Here today, I'm waiting for the day y God only knows emocionan todavía.

The Stone Roses, SR: Es como comer peras en julio. Pierde el sabor fuera de su estación, y eso no habla bien de un disco. Todo muy lindo para finales de los '80/principio de los '90, con sus guitarritas, DJ y darwiniano cantante. Los prefiero agitandole un revolver al productor.

OK Computer, Radiohead: Un desafío pasar del primer tema. Me acuerdo cuando Radiohead era un grupito más de toda esa movida, nunca le dí mucha importancia, me parecía menor. Hoy, es el disco de cabecera de todo oficinista que se niegue a Calamaro o estudiante de diseño o marketing para poner en un perfil de blog, msn o lo que sea. Parafernalia.

What's goin' on, Marvin Gaye: Aunque hoy algunos lo revean por ser cursi, azucarado o como quieran llamarlo, la seguidilla de los primeros 5 temas zafa. A Marvin lo sostengo un par de años más, aunque después el disco se venga abajo y deje las cosas inconclusas. Aunque me suene a plegaria acorde con los tiempos, tiene espíritu, y eso vale muchísimo.

Blonde on Blonde, Bob Dylan: Entre todos los que se suelen nombrar, pongo éste porque es el único que mi oído soportó. Es un decir, porque me lo grabaron en cassete y se olvidaron de ajustar el ecualizador, así que imaginen la vos patética del Bobo y la banda sonando mal a próposito, todo bien chirriante y agudo. Una pregunta: a la gente que no sabe inglés para entender las letras (igual no se pierde demasiado), como puede gustarle Dylan? canta horrible, toca la armónica muy mal y no sabe ni agarrar la guitarra. Para escuchar pesados así, tienen a Neil Young, que por lo menos hace todo eso relativamente bien.

London Calling, The Clash: Letras políticas, punk londinense... paso. Disco que se aprecia más por su portada es igual a disco que todos votan y nadie escuchó.

Cabe señalar que, en estas encuestas, relevamientos, o intentos de las empresas por volver a colocar sus archivos en públicos nuevos, suelen hacer algo que me exhaspera: rellenan la lista con Best of de artístas que no han podido sacar un sólo disco potable, por ejemplo Marley, James Brown o Al Green. He dicho.