

Tal vez el disco más nombrado en este blog, a mi entender la obra cumbre de la década del '80. Grabado en una Bath que nos remite inconscientemente a los cuentos de Canterbury, se puede encontrar detrás del cristal a Steve Nye, productor de los gigantes Penguin Cafe Orchestra y el controvertido Mummer de XTC. Nye venía trabajando con Sylvian desde el imperdible Tin Drum de Japan, y aquí podemos encontrar su talento y colaboración en teclados sumado a la sociedad del cantante del peinado escobillón y los lentes más grandes del mercado con Ryuichi Sakamoto (que nunca fue santo de mi devoción, pero que acierta bastante en los duetos con grandes artistas) y el "string arranger" Brian Gascoigne (que no es el inmortal Gazza de la Selección inglesa, pero también emana talento). Durante todo el álbum pueden apreciarse texturas musicales acústicas y una obsesión por la oscuridad que se refleja desde la portada, compuesta por un collage de elementos del mundo natural saturados en un perfecto contraste blanco & negro. Una primera escucha puede dejar ver al disco como algo pretencioso, pero el mismo Sylvian ha dejado ver su humildad al aceptar que Yuka Fujii, su esposa, fue la persona que lo orientó hacia este sonido influenciado por el jazz, que hasta la época de Japan el desconocía. Igualmente, hay reminiscencias de grandes canciones del grupo como In Vogue (Quiet Life) o Methods of Dance (Gentlemen...), mis favoritas. No voy a hacer un comentario canción por canción porque ninguna de ellas baja del 9 de calificación, si pueden bajarlo, no pierdan la oportunidad, esta es una de esas grabaciones que valen oro, para disfrutar a oscuras, en silencio, que los transportará a un lugar que no es precisamente la década de Reagan y Gorbachov.
PD: Se los paso con los booklets de la reedición, importado de Japón, y la edición americana, con las letras y el arte de tapa, que es de una calidad increíble.
David Sylvian, Sectrets os the Beehive, 1987
Homenaje a la muerte de Polaroid: Japan, Gentlemen take polaroids (1980)

No quiero dejar de postear tanto tiempo, pero entre trabajo, facultad, gripe y un hijo que aprendió a montar el triciclo, patear la pelota y tocar la armónica, no hay mucho tiempo. Por eso subo algo livianito para no perder la costumbre.
Veníamos de disco propio, japonesitas interpretando a Mingus y anticánones, y en medio de ese torbellino olvidé subir discos. Les traigo a Japan, que sólo editó 6 discos en unos pocos años de carrera (3 de ellos muy, muy buenos), y se ganó el respeto y la ignorancia en gran parte del mundo menos en... adivinaron, Japón. Su cantante, David Sylvian, es una especie de ñoño que después de esto hizo cosas tan grandes como Secrets of the Beehive (ubicado en mi anti-canon), grabar con artistas japoneses de mayor renombre (y menor calidad) o menor renombre y gran talento. Pero por otro lado grabó con el "argentino" Fripp (bostezo), e intentó la gran Litto Nebbia de jazzear todo registro a su nombre.
El asiduo visitante Bonito Lunch sabrá decir si tuvieron éxito en nuestro país, la verdad es que para el '80 yo tenía un añito y no recuerdo mucho.
Gentlemen take Polaroids es un gran disco, y si alguna vez te gustó Depeche mode y creíste ser New Romantic, no lo bajes, porque no te lo merecés. Ésta es de la buena, podría decir cualquier rocker grasa argento.
Los dejo porque se despertó Juan Libre, y seguro querrá patear una pelota, destruir el mouse, o rockear como Pedro Aznar.
BAJAME Y SAYONARA